O a los publicistas se les acaban muy a menudo las ideas, o mucho me temo que den por hecho que los pocos que no hacemos zaping (maravillosa palabra), no somos muy inteligentes. Sí es verdad que el mando a distancia y la aparición de cada vez más canales, ya sean de ámbito estatal o comarcal, ha multiplicado por mil la posibilidad de estar horas enteras delante del televisor sin ver anuncio alguno; pero también es verdad que las agencias de publicidad y por supuesto los propios anunciantes, en vez de devanarse los sesos en busca de esa idea genial que a todos nos haga comprar, o por lo menos hablar del producto en cuestión, parece que han decidido no esforzarse mucho. Es como sí de antemano hubiesen tirado la toalla ante el uso indiscriminado del mando a distancia y diesen por supuesto que nadie, o casi nadie viera los anuncios. Y hablando de ideas maravillosas, creo que todos habíamos intentado oler las nubes y probar algo que no tuviera sabor para descubrir a que saben las cosas que no saben a nada. Es como sí formara parte de nuestra vida. Todos sabíamos que ser mujer es lo más maravilloso del mundo y lo aceptábamos, incluso sentíamos un poquito de envidia por no poder menstruar todos los meses. No había ningún problema. Las compresas, tampones y demás artilugios de la eufemística higiene femenina había que anunciarlos así, con frases chorras y tías idiotizadas. Pero es que parece que la idea tiene su gracia y ahora hay más anunciantes y agencias que se apuntan a la moda: Los champús y las modelos. - ¿Para ti que brilla más? ¿Un amanecer o la luz en el agua? - … - Para mí, el brillo de mí pelo lavado con Pantene ProV. La trascripción puede que no sea 100% literal, pero la diferencia es mínima. Una chica con una cara bonita y con un pelo espectacular se nos presenta como la ganadora de la última edición del concurso de Pantene sobre cabelleras maravillosas. Hasta aquí todo perfecto, pero de repente Estefanía (que así se llama la afortunada) lanza al aire la pregunta del millón. La pregunta que todos nos hemos estado haciendo, que pensábamos que no tenía respuesta y mira tú por donde… El pelo Pantene brilla más que un amanecer. ¿Pero, desde cuando brillan los amaneceres? El que haya contemplado uno, y me da igual que sea por puro romanticismo o por que la noche se alargó demasiado y le pilló dando tumbos de camino a casa, sabrá que pueden ser hermosos, tristes y oscuros, luminosos o incluso espectaculares. Pero nunca y en ningún caso brillantes, y en caso de que lo fueran, lo serían y mucho; y lo siento por el champú, pero sería mucho más brillante que el pelo más brillante del mundo. De todas las maneras y poniendo por delante que es pura ficción, y que en la ficción todo vale, no lo entiendo. El anuncio no es espectacular con grandes paisajes, no es gracioso ni divertido, no es ameno, no es instructivo y por supuesto no es interesante. Pero, por sí quedase alguna duda; cualquiera, hombre o mujer, joven o viejo puede acercarse cualquier día a su grupo de amigos o familiares, y preguntarles muy serio que creen ellos que es lo que más brilla: Los amaneceres, la luz en el agua o su cabello. Por esto me pregunto muy en serio sí los publicistas se están riendo de nosotros, sí les dejan hacer algunos anuncios a becarios no cualificados (hijos de directivos de la empresa por ejemplo) o sí realmente creen que a los que vemos los anuncios nos da igual arre que so. O sí por el contrario estoy completamente equivocado y estos anuncios son verdaderas obras de ingenio publicitario, ya que están consiguiendo que se hable de ellos siendo verdaderas mediocridades. |